“NO ENTIENDO QUÉ ESTÁ HACIENDO”: La acción de Julián Álvarez en el campo fue la principal causa del frustrante empate 0-0 ante el Levante. Podríamos haber ganado, pero Diego Simeone señaló claramente los errores del delantero…

El Atlético de Madrid dejó escapar dos puntos valiosísimos en el Estadio Ciudad de Valencia tras empatar sin goles contra el Levante en un partido que, por momentos, pareció destinado a ser una victoria cómoda para los colchoneros. Sin embargo, la falta de efectividad y, sobre todo, las decisiones equivocadas de Julián Álvarez en los metros finales terminaron convirtiendo el encuentro en una noche de frustración absoluta para la afición rojiblanca.

El argentino, que llegó al Metropolitano con la vitola de gran fichaje y con el cartel de ser el recambio ideal en la delantera tras años de sequía goleadora, no está atravesando su mejor momento. Contra el Levante se vio una versión irreconocible del Julián que deslumbró en Manchester City y que ilusionó a miles de seguidores colchoneros cuando firmó su traspaso. Lejos de ser el killer que todos esperaban, el ‘9’ pareció perdido en el área, tomando decisiones erráticas que terminaron por condenar al equipo.

El momento más criticado llegó en el minuto 67. Tras una gran recuperación de Koke en campo propio, el balón llegó rápido a los pies de Antoine Griezmann, quien con un pase magistral dejó solo a Álvarez frente al portero. El argentino tenía todo a favor: espacio, ángulo y tiempo. La grada ya cantaba el gol. Sin embargo, en lugar de definir con calma o buscar el palo largo, Julián optó por un remate forzado y poco ortodoxo que se marchó muy desviado. El balón ni siquiera puso en apuros al guardameta local.
Ese fallo no fue aislado. Durante todo el partido se repitieron situaciones similares: regates innecesarios en zona de definición, elecciones de pase cuando lo lógico era rematar, y una evidente falta de confianza a la hora de encarar el arco rival. Lo que más dolió a la afición fue la sensación de que el equipo generó ocasiones suficientes como para llevarse los tres puntos, pero la falta de pegada y las malas decisiones de su delantero centro terminaron por dilapidarlas.
Tras el pitido final, Diego Simeone no ocultó su descontento en la rueda de prensa. Aunque mantuvo el tono habitual de protección hacia sus jugadores, esta vez fue más directo de lo habitual al hablar del rendimiento individual de Julián Álvarez.
“No entiendo qué está haciendo en algunos momentos del partido”, afirmó el Cholo con gesto serio. “Tenemos que ser mucho más claros en el área. No podemos llegar en ventaja y fallar ocasiones tan claras. Julián tiene calidad, todos lo sabemos, pero hoy le faltó esa frialdad que necesita un ‘9’ en partidos como este. Es parte del proceso, pero hay que mejorar rápido porque los puntos que dejamos hoy pueden pesar mucho al final de temporada”.
Las palabras del entrenador argentino no cayeron en saco roto. En las redes sociales y en los programas de tertulia deportiva, la actuación de Álvarez generó un aluvión de críticas. Muchos aficionados recordaron que el club pagó una cifra importante por su fichaje precisamente para resolver el problema de la definición, y que hasta el momento el rendimiento no está a la altura de las expectativas.
Sin embargo, no todo es negativo. Julián Álvarez sigue siendo un jugador joven, con enorme proyección y que ha demostrado en el pasado que puede ser decisivo en los momentos importantes. Su capacidad de trabajo sin balón, su presión alta y su sacrificio defensivo son aspectos que Simeone valora enormemente. El problema está en la faceta que más se le exige a un delantero centro: el gol.
El empate ante el Levante deja al Atlético en una posición incómoda en la tabla. Aunque todavía quedan muchos partidos por delante, cada punto perdido ante rivales de la zona media-baja duele especialmente cuando el objetivo es pelear por el título o, al menos, por una plaza en Champions. El próximo duelo ante un rival directo será clave para medir la reacción del equipo y, sobre todo, para ver si Julián Álvarez recupera esa versión letal que lo llevó a ser campeón del mundo con Argentina y ganador de la Premier League con el City.
En el vestuario, el mensaje es claro: nadie duda del talento del argentino, pero sí se le exige mayor contundencia. Simeone ya trabaja en sesiones individuales con él para pulir detalles en la definición y recuperar la confianza perdida. Porque cuando Julián está enchufado, el Atlético es mucho más peligroso.
Mientras tanto, en las redes sociales, la etiqueta #JuliánÁlvarez y el hashtag #football siguen generando debate. Unos lo defienden recordando su trayectoria y pidiendo paciencia; otros exigen resultados inmediatos y cuestionan si realmente era el delantero que necesitaba el equipo. Lo único que está claro es que el próximo partido será determinante para el futuro inmediato del argentino en el Metropolitano.
El sueño de Barcelona ❤️💙 sigue latente en la mente de muchos culés que aún fantasean con verlo vestido de blaugrana algún día. Pero por ahora, Julián Álvarez tiene una misión mucho más urgente: demostrar en el césped que no fue un error de cálculo traerlo al Atlético de Madrid. El tiempo apremia y los goles no llegan. La afición rojiblanca espera respuestas… y goles.